Esta vez no se pudo cruzar la meta !

El 3 de noviembre pasado viví una de las experiencias más raras y enriquecedoras de mi vida Marcona Wind Trail  

Partimos el viernes 2 en bus hacia Marcona junto a unas 30 personas más entre ganadores del paquete completo , movilidad, estadía, alimentación , paseo turístico etc  y las lindas personas de la organización.

El viaje aunque largo estuvo muy bien, paisajes lindos y llegamos justo a la hora del sunset.

De ahí tocó comidita con todo el grupo y a descansar para la aventura del día siguiente. Desde que vi el video del 2017 sabía que amaría estar ahí. Eso si no dimensioné la dificultad de la ruta , solo quería estar ahí, y claro se me había ocurrido la brillante idea de ir por 65km la ruta más larga que había. Porque hay de 10km, 21km, 42km y 65km, para todos los gustos.

Ese día estaba tranquila , feliz y sobretodo muy agradecida , creyendo en todo momento que sea a la hora que sea yo cruzaría la meta, claro hay diferentes cortes de tiempo durante la carrera pero ni si quiera lo pensé.

Llegamos puntuales , no me animé a comer mucho antes porque el estómago se me revuelve (nervios) pero tenía todo lo que necesitaba en mi mochila y creo que mucho más jajajaja, inexperiencia le dicen.

Tocó la hora de la partida y ya había mucho sol aunque el viento hacía que no se sintiera tanto, bueno eran las 8 de la mañana . Eramos pocos , la verdad no se cuantos creo que más de 20 pero menos de 30 en 65km , en general más de 240 inscritos.

Salí con calma , no conocía el terreno y lo cierto es que corro en pista más que en trocha y es totalmente diferente. Empecé a disfrutar cada paso , cada respiro cada sonido del mar . Había que seguir los puntos señalizados que de por sí estaban muy bien, pero yo igual como en el km 3 ó 4 creo subí por un lado que no era y tuve que bajar nuevamente para seguir. Después empezaron a aparecer las verdaderas subidas y llegamos al km 10 . Yo estaba tranquila, un poco más lenta de lo que hubiera querido pero había mucho camino por delante y no quería desesperarme. El primer corte eran a las 3 horas con 10 minutos para 21km lo cual sonaba bien y si estaría corriendo en pista realmente estaría muy tranquila , así que empecé a acelerar un poco , llegando al km 17 nos encontramos todos con una subida que se los juro llegué a sentir que no tenía fin. Cerros en los que ves la punta pero llegas y es la base de la siguiente punta? así era. Miré mi reloj y me quedaban 50 minutos para 4km , que en teoría como les digo suena un montón pero en trail de costa , con casi 32 grados de calor de subida con el viento en contra , no lo es tanto.

Los que ya iban bajando te gritaban, apúrate quedan pocos minutos para el corte , correeeeeeee , y la verdad es que no quería hacerlo , no sabía como hacerlo más rápido , mis pantorrillas ya se estaban agotando y yo me estaba angustiando. Pero empezó a sonar la canción que siempre nos cantamos Gia y yo : Eres mi persona favorita , y aunque se me hizo chiquito el corazón y les juro que quería llorar avancé lo más rápido que pude llegando al corte a las 3 horas con 5 minutos. Ahí nos esperaba una van con hidratación , fruta y la mejor energía de los chic@s de la organización que no hacían más que llenarte de buenas vibras.

Y tocaba empezar la 2da parte , llegar al corte de los 32kms. Empezamos con una bajada hermosa y todo parecía felicidad jajajajaja aunque ya el calor era mucho más intenso.

En un momento los de 42kms y 65kms nos separamos y definitivamente yo había sido la última en llegar al corte de los 21kms para 65 porque ya no había nadie atrás y no veía a nadie más adelante. Empecé a guiarme por la señalización y llegué al km 24 en donde ya la presión de mis pantorrillas pasó de ser pareja a ser mucho más intensa en la izquierda sintiendo un fuerte jalón a la altura del talón , ahí decidí caminar . Al levantar la mirada quedé enamorada del lugar en donde estaba, literal en medio de la nada con el mar azul a mi derecha.

Y lo único que podía sentir era un agradecimiento profundo por conocer lugares tan lindos gracias al deporte, en este caso al running.

Fue en ese momento que me di cuenta que al paso que iba no llegaría al corte y menos a los 65km sin lesionarme. Por primera vez en la vida paré , respiré y dije hasta aquí nomás. Mi cabeza daba vueltas pensando en cómo se lo explicaría a Gia , su mamá llegaría sin la medalla prometida , esa medalla que lleva orgullosa siempre al colegio contando que su mamá corrió una carrera más.  Ella no sabe ni cómo, ni en dónde corrí , no tiene la noción de la complejidad , ni si hay dolor , ella siempre espera la medalla prometida por su mamá.

Pero había que ser realistas y responsables , si seguía y me lesionaba sencillamente no podría trabajar.

Caminé hasta el km 30 , ahí llamé a Julio el organizador para que por favor me recogieran. Me dijo sigue caminando ya avisé ellos te van a ver . Y empecé a ver el suelo , habían piedras blancas, mármol , agarré una , después otra mientras pensaba a Gia le encantan las piedras. Junté unas 5 y las guardé. Después llamé a mi papá y me dijo, Gordis? que pasó ? (ya saben que es el único que me puede decir así jajajaja) , y le conté. Su respuesta fue : a los mejores atletas les pasa y sabes , no pasa nada.

Sus palabras me alegraron aun más, porque aunque pensaría todo lo contrario nunca estuve triste , siempre estuve muy agradecida y como dicen por ahí, dejé mis demonios en el desierto con un y mil gracias por haber tenido la oportunidad de estar ahí.

Llegó la camioneta y había una linda chica Fiorella Sotelo, ella se había descompensado y la recogieron también, empezamos hablar y me contó que ella el año anterior había quedado 2da en los 65km y le dije woowwwwww que locura , cada carrera es una historia , yo hace unos 2 años y medio crucé la meta de 100km en paracas después de 17 horas , el 3 de noviembre tuve que abandonar en los 32km para evitar lesión y saber que no llegaría al corte.

Es una de las cosas lindas del running, aprendes a conocerte , a respetarte, a quererte , aprendes que cada carrera, cada entrenamiento es diferente como la vida misma y está bien tal y como es.

Al llegar a la playa de la partida y meta en la camioneta bajé sin saber que esperar de las personas que me vieron partir corriendo y me veían regresar en carro , pero para mi sorpresa y extrema alegría recibí el abrazo más sincero y cariñoso de una chica linda que me dijo que seguía mi página y quería conocerme, gracias por tanto cariño Maricarmen Herrera , Makita. También conocí a una de las chicas lindas que siempre sigue la página y me escribe con tanto cariño, gracias Mechita Azul , gracias . Se me llenó el corazón de pura gratitud una vez más y amé Marcona  un poco más.

Solo queda decir  que sí volveré , no sé si por unos 65, 42 o 21km , pero definitivamente Marcona es un lugar mágico que vale la pena conocer y si es corriendo mucho mejor. Nos vemos en el 2019 , espero que acompañada de mis alumnas y por supuesto mordiendo la medalla

Cuando llegué a casa estaba Gia con sus ojitos como el gatito de Shreck mirándome como solo ella lo sabe hacer y me dijo: Mami te extrañé muchooooooo fueron 3 días mami. La abracé y le conté lo que me había pasado en la pierna, ella me abrazó y me dijo : solo me importa que estés aquí conmigo .

Después del apachurrón le dije que le había traído algo muy especial que casi nadie en el mundo lo podría conseguir ( porque es verdad, quien puede decir que se puso a recoger piedras en el desierto a la altura del km 32?? quien jajajaja)  y me dijo, qué mamá queeeeeeeé , literal, y le saqué las piedritas de mármol. Quienes conocen a Gia saben como es ella, me abrazó fuerte y me dijo es el mejor regalo del mundo mamá, mientras que sus ojitos brillaban .

 

Gracias a la vida por tanto , gracias por los aprendizajes ,gracias a ustedes por estar siempre conmigo , gracias por mi chata , gracias !

Espero que les haya gustado la historia y  si se sintieron identificados cuéntenme, si pasaron por algo similiar o solo quieren saludarme y compartirlo yo inmensamente feliz  , gracias

Erika

 

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